La virtud de los consensos.

Con algo de pena y vergüenza ajena me tocó enterarme del lamentable espectáculo que dio el ex Presidente FEUC del año 1973 en un foro organizado recientemente, quien llamó directamente a combatir a aquellos que creemos en los consensos y los acuerdos. Pero más allá de atacarlo, lo que nos debiera interesar es preguntarnos acerca de lo que su opinión interpreta y hacia donde nos puede llevar una actitud como la que propone.

Una Universidad Católica, como la nuestra, se enmarca dentro de la Iglesia, imperfecta y humana. Ella, como el mundo que la rodea y en el cual está inmersa, se compone de visiones y posiciones diversas, constantemente en conflicto. Si ya en una Iglesia que se rige por un mismo Pontífice y que sostiene una única verdad existen tantos conflictos ¿no es esperable que los acuerdos sean los que mantengan una sana convivencia? Hasta el día de hoy, por más luchas que se presenten, no veo que se asome un nuevo cisma o que haya movimientos “separatistas” que pretendan formar una nueva religión.

La investigación científica, sea en ciencias puras o sociales, se basa en una observación constante de sus objetos de escrutinio. Si tomamos como muestra nuestro querido país, podemos observar como en aquellas ocasiones en que los consensos no han sido respetados y que se ha pretendido pasar a llevar a aquellos que piensan distinto, los resultados han sido terribles. Si seguimos haciendo este somero análisis, podemos ver que aquellos sectores que han propugnado el individualismo (o el corporativismo en su defecto) son aquellos más propensos a actitudes totalitarias o antidemocráticas. No es casualidad que estos hechos se crucen y nos permitan deducir algunas conclusiones interesantes.

En el contexto social de hoy, nuestro afán de libertad e independencia nos hacen pensar que ésta se basa únicamente en la posibilidad de elegir. Pero nos olvidamos de la interdependencia que nos permite sobrevivir y desarrollarnos como sociedad, aquella que nos hace unirnos en torno a ideales comunes y que nos hace responsables de la integración que tenemos con nuestro entorno. Es esta responsabilidad la que nos permite, libre e independientemente, renunciar en pos de objetivos o ideales que van más allá de nuestros egos o gremios, es la responsabilidad de hacernos cargo del desarrollo de la sociedad en su conjunto la que nos interpela a llegar a consensos que permitan alcanzar la anhelada paz social.

Share and Enjoy:
  • Digg
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google
  • E-mail this story to a friend!
  • LinkedIn
  • Live
  • Meneame
  • MySpace
  • Netvibes
  • Print this article!
  • Slashdot
  • StumbleUpon
  • Technorati
  • Tumblr
  • TwitThis

Deja tu comentario [ Trackback | RSS 2.0 ]

  • Felipe Contreras says:

    lejos lo que más me gustó fue lo de “Pero nos olvidamos de la interdependencia que nos permite sobrevivir y desarrollarnos como sociedad, aquella que nos hace unirnos en torno a ideales comunes y que nos hace responsables de la integración que tenemos con nuestro entorno…” sin duda porque a lo largo de los años hemos rescatado el valor de la independencia y pucha que sería original rescatar ahora la virtud de la INTERDEPENDENCIA que tan bien explicas en el post…

    salUdos!

    nuevo blog enchulado!

Have Your Say »

(will not be published)

Powered by WP Hashcash

XHTML: You can use these tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>