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	<title>Comments on: La incontinencia verborreíca de Vidal</title>
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	<pubDate>Tue, 07 Feb 2012 20:36:58 +0000</pubDate>
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		<title>By: Davor</title>
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		<dc:creator>Davor</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 29 Dec 2008 17:35:00 +0000</pubDate>
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		<description>Yo creo que uno no puede dejar de estar en desacuerdo con el tono y la intención de las palabras de Vidal.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;La Concertación en buena medida se alimenta de la dicotomía Allende-Pinochet para continuar siendo vigente en términos políticos y electorales. Pero eso lo hace sólo gracias a la Alianza. El pensar que la Concerta deje de usar los DD.HH. como arma es equivalente a pensar que en política existen los regalos al contrario.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;La Alianza es la única a la cual uno debe acudir a la hora de encontrar los culpables de la permanencia del tema de los DD.HH. en la política nacional. Primero, por su permanente negativa a renovar el padrón electoral. Segundo, por la negativa a modificar el sistema electoral chileno. Tercero, por no haber hecho jamás una contricción institucional sobre lo ocurrido, dejando así el tema pendiente.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Los resultados de lo anterior es que los votantes son exactamente los mismos que vivieron en carne propia a los DD.HH. como argumento electoral. Y la permamencia de los mismos en los cargos de elección popular: constancia de temas, estilos y protagonismos. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;No digo que la voluntad reformista de la Concertación sea un ejemplo, pero al menos hasta ahora la Alianza al evitar cualquier tipo de modificación en estos puntos, no ha permitido a la Concerta el mostrar sus verdaderos colores.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;El fin al uso de los DD.HH. en política está en manos de la Concertación o de la Alianza. Los primeros no tienen ningún incentivo a cambiar nada: les favorece y les seguirá favoreciendo mientras tengamos el mismo electorado y los mismos políticos. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;La alianza, en cambio, puede permitir (o mejor, promover) estas reformas, puede realizar una contricción que sea creíble y que le saque el tema de las espaldas.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Mientras eso no ocurra, para buena parte del actual electorado continuará siendo inaceptable entregarle el gobierno al "pinochetismo" o sus sucesores. Continuará siendo políticamente viable mantener la odiosidad y las palabras de Vidal continuarán teniendo enorme y terrible vigencia.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Claramente, el que la actual alianza intente cambiar la situación al comenzar a "hablar" sorbe el tema (como lo ha hecho Piñera), resulta trágicamente insuficiente.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Yo creo que uno no puede dejar de estar en desacuerdo con el tono y la intención de las palabras de Vidal.</p>
<p>La Concertación en buena medida se alimenta de la dicotomía Allende-Pinochet para continuar siendo vigente en términos políticos y electorales. Pero eso lo hace sólo gracias a la Alianza. El pensar que la Concerta deje de usar los DD.HH. como arma es equivalente a pensar que en política existen los regalos al contrario.</p>
<p>La Alianza es la única a la cual uno debe acudir a la hora de encontrar los culpables de la permanencia del tema de los DD.HH. en la política nacional. Primero, por su permanente negativa a renovar el padrón electoral. Segundo, por la negativa a modificar el sistema electoral chileno. Tercero, por no haber hecho jamás una contricción institucional sobre lo ocurrido, dejando así el tema pendiente.</p>
<p>Los resultados de lo anterior es que los votantes son exactamente los mismos que vivieron en carne propia a los DD.HH. como argumento electoral. Y la permamencia de los mismos en los cargos de elección popular: constancia de temas, estilos y protagonismos. </p>
<p>No digo que la voluntad reformista de la Concertación sea un ejemplo, pero al menos hasta ahora la Alianza al evitar cualquier tipo de modificación en estos puntos, no ha permitido a la Concerta el mostrar sus verdaderos colores.</p>
<p>El fin al uso de los DD.HH. en política está en manos de la Concertación o de la Alianza. Los primeros no tienen ningún incentivo a cambiar nada: les favorece y les seguirá favoreciendo mientras tengamos el mismo electorado y los mismos políticos. </p>
<p>La alianza, en cambio, puede permitir (o mejor, promover) estas reformas, puede realizar una contricción que sea creíble y que le saque el tema de las espaldas.</p>
<p>Mientras eso no ocurra, para buena parte del actual electorado continuará siendo inaceptable entregarle el gobierno al &#8220;pinochetismo&#8221; o sus sucesores. Continuará siendo políticamente viable mantener la odiosidad y las palabras de Vidal continuarán teniendo enorme y terrible vigencia.</p>
<p>Claramente, el que la actual alianza intente cambiar la situación al comenzar a &#8220;hablar&#8221; sorbe el tema (como lo ha hecho Piñera), resulta trágicamente insuficiente.</p>
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