23.Mar.2009 at 23 | jsajuria
Músculo de la mirada política
Patricio Zapata, en su particular estilo poético, nos relata sus dolencias físicas… ¿o políticas? Publicado el día 23 de marzo en El Mercurio.

Llevo un par de semanas con un molesto dolor en el cuello. Para ser más preciso, en el costado derecho. En la medida en que analgésicos y antiinflamatorios no parecen surtir efecto, mi señora me ha instado a que vaya al doctor.
No tengo tiempo. Entre otras muchas cosas, tengo que escribir esta columna. Me puedo imaginar, por lo demás, la conversación con el facultativo: “Se trata de una inflamación del músculo esternocleidomastoideo”, me diría, supongo. Leo por ahí que también se le conoce como el músculo “de la mirada poética”.
En mi consulta imaginaria, los médicos no hablan de edad, sobrepeso, falta de ejercicio ni de stress. Se hacen, más bien, preguntas que tienen siempre una extraña connotación política.
“Una causa posible, Patricio, es que usted haya estado mucho tiempo mirando hacia un solo lado. Su cuello está diseñado para girar en una u otra dirección, pero no le conviene quedarse mucho rato pegado en un sentido. Tiene que preocuparse de volver siempre a centrar la mirada y mirar hacia adelante”. No se preocupe, doctor -le respondería-. Tengo claro que mis deseos de incluir nuevos ángulos en mi mirada, o nuevos socios en un pacto, no pueden llevarme a perder de vista la perspectiva general del paisaje. Ni mi salud tampoco.
“Lo otro que pudo haber ocurrido -me indica- es que usted haya efectuado un movimiento muy brusco”. Trato de no hacerlo -le contesto-. En ese instante, en todo caso, me hago el propósito de influir para que algunos amigos no vayan a confundir el abrirse a posiciones distintas con olvidar las propias posturas (pienso en el aborto terapéutico).
“Puede ser -concluye- que todo esto se deba al chiflón helado del aire acondicionado. Le apuesto -me dice- que usted pasa mucho rato encerrado en un microclima demasiado distinto de la temperatura de la calle”. Créame, doctor -le digo-, que sé que esa conducta es mortal tanto para los individuos como para las coaliciones. Anoto mentalmente, sin embargo, que este año debo hacer salidas a terreno.
Las últimas palabras del doctor me parecen muy razonables: “Éste va a ser un año intenso. Si quiere que a usted y a los suyos les vaya bien, va a tener que hacer más ejercicio. Pero, ojo, con moderación. Siempre con moderación”.
Lo del dolor de cuello no es ninguna broma. Lo otro… tampoco.
















Hola! es cierto lo del cuello es muy delicado cuando uno voltea demasiado rapido para algun lado llega a doler eventualmente, a mi me paso una vez y me duro un tiempo, no quise visitar al doctor porque no me gusta las clinicas ni los hospitales
Saludos!